El plan Zeta
El director nacional de Rentas, Eduardo Zaidensztat, sacudió esta semana el levemente ondulado paisaje político uruguayo al fustigar un fallo del juez Pablo Eguren.(Lea más)
(Columna publicada en La Diaria el 19 de mayo de 2006)
Comentarios desde Montevideo
El director nacional de Rentas, Eduardo Zaidensztat, sacudió esta semana el levemente ondulado paisaje político uruguayo al fustigar un fallo del juez Pablo Eguren.
Por si alguien no lo sabía, ya quedó claro de qué se reía José Nino Gavazzo. Se reía de impunidad. El fin de semana, cuando por primera vez quedó detenido por violaciones de derechos humanos, las cámaras registraron las primeras imágenes conocidas de su rostro serio. Su sonrisa es una de las cosas que nunca más.
El periodista Nelson Fernández hubiera preferido cubrir el acto del Día de los Trabajadores en Montevideo y no la visita del presidente Tabaré Vázquez a Washington el mismo 1 de mayo. Debe haber sentido rabia, frustración y bochorno.
En menudo entrevero se han metido los blancos. La mayor colectividad opositora se lanzó a charlar sobre ideología. En este tiempo de consignas descafeinadas, y cuando todos los partidos uruguayos vagan en busca de rumbo político, es todo un acto de valentía.
¿Vale tanta inmensa pena escuchar de ciertos generales, un 14 de abril y otro también, cualquier cosa que no sea una disculpa a toda la sociedad uruguaya, en especial a las víctimas de sus crímenes y a sus familiares? ¿Qué otra actitud cabría esperar de los generales de abril, si algo de humanidad se escondiera debajo de su uniforme, más que ponerse a disposición de la justicia y del gobierno para confesar sus aberraciones y señalar el sitio donde están enterrados los asesinados? 